Cuando sientes que alguien solo recibe sin dar nada a cambio, rápidamente empiezas a distanciarte.
La lección consiste en mantener el sentido de la justicia sin convertir cada relación en un ajuste de cuentas sobre quién dio qué.
Mano n.° 5: Proteges lo que has construido.
Valorás la seguridad y no te gusta perder cosas por las que has trabajado duro.
Probablemente tu experiencia vital te haya enseñado que hay que ser precavido. Por eso no confías en la gente a la primera de cambio y no regalas tu tiempo, dinero ni energía fácilmente.
Sin embargo, esto no significa que seas insensible. Al contrario, puedes ser extremadamente leal a tus seres queridos.
Simplemente prefieres asegurarte primero de que la persona que tienes enfrente merece tu confianza.
Mano n.º 6: Amabilidad silenciosa y discreta
Eres de esas personas que ayudan sin contárselo a nadie.
No te gusta presumir y rara vez buscas reconocimiento. Si haces algo bueno, prefieres que quede entre tú y la persona a la que ayudaste.
Es esa generosidad discreta lo que te convierte en un amigo especialmente valioso.
Lo único que debes tener en cuenta es no dar por sentada tu amabilidad.
Mano nº 7: dura por fuera, suave por dentro.
A primera vista, puedes parecer decidido e incluso estricto.
Pero las personas que logran ganarse tu confianza descubren una faceta completamente diferente de tu personalidad.
Eres leal a tus seres queridos, los proteges y estás dispuesto a hacer mucho por ellos.
Tu generosidad está estrechamente ligada a la confianza. Si percibes sinceridad, tu corazón se abre con mucha facilidad.
Mano n.° 8: das de forma natural y sin muchos cálculos.
Probablemente seas una de las personas más abiertas que participaron en la prueba.
Te gusta compartir, ayudar y ver la alegría de los demás. A menudo haces pequeños gestos que pueden parecerte insignificantes, pero que significan mucho para los demás.
A veces, el riesgo reside en dar más de lo razonable.
La verdadera generosidad es maravillosa, pero no significa descuidar las propias necesidades.
Mano n.º 9 – Hombre de acción
Prefieres actuar en lugar de solo hablar.
Si un amigo tiene un problema, probablemente no te limitarás a decir “Lo siento”, sino que le preguntarás cómo puedes ayudarle concretamente.
Su generosidad se manifiesta a través de acciones, decisiones y apoyo práctico.
La gente agradece poder contar contigo en los momentos difíciles.
Mano n.° 10: Ahorrativa con los recursos, generosa con el cariño.
Se te da bien discernir qué merece la pena y qué no.
No te gustan los gastos innecesarios y probablemente prefieres invertir tus fondos en cosas que te aporten seguridad o beneficios a largo plazo.
Pero eres muy cariñoso con la gente que quieres.
Su forma de generosidad suele ser práctica: ayuda, atención, organización y estar presente en el momento adecuado.
Mano n.° 11: Das con medida y estilo.
Valoras más la calidad que la cantidad.
Si vas a dar un regalo, probablemente lo elegirás con cuidado. Si vas a ayudar, intentarás asegurarte de que tu ayuda sea justo lo que la persona necesita.